Se denomina legal a toda circunstancia que se desarrolle conforme a la ley. Este tipo de situación refiere al hecho de que un determinado accionar no se opone a un tipo de legislación de un país específico. El criterio de legalidad puede ser ambiguo muchas veces, existiendo circunstancias que son motivo de discernimiento. No obstante, los distintos sistemas judiciales que las naciones ostentan se han caracterizado por desarrollar una serie de mecanismos que garantizan que este tipo de posibilidades se diriman con celeridad. De hecho, cabe señalar que no es factible para ninguna persona hacer referencia a un desconocimiento de la ley.